Comporta a otro ritmo
Comporta se ha hecho conocida por sus veranos. Pero su forma de ser está en otra parte: en los arrozales, en el estuario, en las playas largas que siguen vacías cuando el calendario se calma. Esta guía es para vivirla así.
Dónde está y cómo llegar
Comporta está en el Alentejo litoral, al sur de Lisboa, entre el estuario del Sado y el Atlántico. Más que un pueblo, es una zona: Comporta y Carvalhal son sus dos núcleos, rodeados de pinar, alcornoques y unos 60 kilómetros de playa.
Desde Lisboa hay dos formas de llegar en coche, ambas de algo más de una hora:
- Por carretera, rodeando el estuario por Alcácer do Sal. Es el camino más directo desde el aeropuerto.
- Por Setúbal, cruzando en el ferry a Tróia y bajando por la península. Depende de los horarios del ferry, pero la llegada por el agua ya es parte del viaje.
Una vez allí, el coche es imprescindible. Las distancias son cortas, pero todo está disperso.
Cuándo ir
Julio y agosto son los meses más concurridos. Los aparcamientos de playa se llenan temprano y las reservas en restaurantes se vuelven necesarias.
Mayo, junio, finales de septiembre y principios de octubre ofrecen otra Comporta. Hace calor suficiente para la playa, los mosquitos del arrozal todavía no han llegado o ya se han ido, y las playas recuperan el espacio.
En invierno el paisaje cambia de ritmo. El estuario recibe a las aves que pasan aquí el invierno, y la costa queda para quien la camina.
Las playas de Comporta
La costa es una sola línea de arena que baja desde Tróia hacia Sines. Cambia el acceso y lo que hay alrededor; el mar es el mismo: abierto, limpio y frío.
- Praia da Comporta. La más conocida y la primera al bajar desde Tróia. Junto a la arena, Comporta Café, que lleva más de veinte años sirviendo comidas y atardeceres.
- Praia do Carvalhal. Accesos cómodos y servicios. Buena opción con niños.
- Praias desertas. Entre Tróia y Comporta, el arenal sigue sin servicios. Se aparca en el arcén y se cruza la duna a pie, unos diez minutos. Hay que llevar agua y comida.
- Praia do Pego. Arena blanca, palhotas y mar tranquilo, ya hacia Melides.
- Praia da Galé. Acantilados anaranjados y una escalera larga que es, en sí misma, un mirador.
Los aparcamientos de las playas con servicios son de pago en temporada. En agosto conviene llegar antes de las diez.
Arrozales y estuario
Detrás de las dunas está la otra mitad de Comporta. En las tierras bajas junto al Sado se cultiva arroz desde hace generaciones, y una cooperativa local sigue trabajándolo. Las cigüeñas anidan en postes y chimeneas, y el paisaje cambia de color con cada estación.
Todo esto forma parte de la Reserva Natural del Estuario del Sado. En sus aguas vive una colonia de delfines mulares, unos cuarenta, que se alimentan en el propio estuario. Desde Setúbal salen barcos para verlos.
A unos cinco kilómetros de Comporta está Carrasqueira y su muelle palafítico. Lo levantaron los pescadores a mediados del siglo XX: pasarelas de madera sobre el barro para llegar a sus barcas con marea baja. Sigue en uso. Al amanecer o al atardecer, es uno de los lugares más serenos del estuario.
Arquitectura del lugar
La casa tradicional de la zona es sencilla: muros encalados, poca altura y cubierta de junco o paja. Se construía con lo que había cerca y para el clima que había.
La arquitectura contemporánea de Comporta ha aprendido de ella. El ejemplo más citado son las Casas na Areia, de Aires Mateus: antiguas casas de pescadores convertidas en alojamiento entre 2008 y 2010, con cubiertas de paja y arena como suelo interior.
La idea se repite en las mejores casas de la zona. Poca altura, materiales del lugar, grandes huecos hacia el paisaje. La casa no se impone al pinar ni a la duna. Se coloca dentro.
Es también en Comporta donde Th’Eden desarrolla su primera vivienda propia, con ese mismo principio.
Dónde comer
La cocina de Comporta mira al arrozal y al estuario: arroz caldoso, pescado a la brasa, almejas, ostras del Sado. Algunas direcciones:
- Sado. Cocina alentejana frente al río. El arroz caldoso es el motivo para ir.
- Comporta Café. En la playa de Comporta. Comida sencilla y la mejor hora es la última de luz.
- Sal. En la playa del Carvalhal, informal, con aire de casa de pescadores.
- JNčQuoi Beach Club. En la Praia do Pego, para un almuerzo largo frente al mar.
- Simone French Bakery. En Carvalhal, para el pan y el desayuno.
En Carrasqueira, algunos pescadores venden ostras y almejas directamente en el muelle. También se puede comprar y cocinar en casa: el estuario da para eso.
Fuera del verano, muchos restaurantes reducen días y horarios. Conviene llamar antes y reservar.
A otro ritmo
Comporta no pide un itinerario. Pide tiempo: una mañana de playa, una tarde en el estuario, una cena sin reloj.
El resto lo pone la casa.